YUGO THE BUNKER

Si hay una palabra que define Yugo The Bunker, esa es Verdad. Todo, desde que se accede al local, respira autenticidad. Cada detalle de la decoración, como la bandera imperial japonesa que luce en la planta superior, originaria de la Segunda Guerra Mundial hasta la carta de cervezas japonesas y sakes.

Cuenta con dos espacios, una taberna japonesa arriba, abierta al público, y el famoso y espectacular búnker japonés del sótano, exclusivo para socios, alrededor de ochocientos sibaritas que pagan 600€ anuales por tener acceso al restaurante y a las fascinantes experiencias gastronómicas, que regularmente ofrecen pero solo a sus socios.

La propuesta de su cocina es de esas a pecho descubierto, sin permitirse el más mínimo resquicio donde esconderse. Es respeto por cada pieza que se sirve en la mesa, y por quien va a disfrutarlo. Es una búsqueda de sensaciones a través del producto, es comprender el valor de la naturaleza salvaje, es tener el privilegio de disfrutar de auténticas joyas oceánicas.

Su menú cerrado comienza con una sopa de miso artesanal, de larga fermentación, con almejas. A continuación comienza el espectáculo. Sus cuatro sashimis, son extraordinarios, un pez limón delicadísimo, el shokeye, un pequeño salmón de carne magra y perfumada, la sutileza del salmón Real de Alaska, ese ibérico del mar, la ventresca de atún de almadraba o el desconocido para muchos, galete de atún.

Una parte de la propuesta destila claros guiños a los sabores mediterráneos. En eso se nota la mano de Julián Mármol, el alma mater de Yugo The Bunker, un profesional, sin una formación gastronómica clásica, pero que posee la cualidad más importante para generar felicidad con su trabajo: Pasión. Impecable y tremendamente golosa es la gyoza de rabo de toro, y poética la interpretación como tataki, de la pluma de un cerdo ibérico de bellota sublime.

Pero es el carabinero en tempura, que apenas diez horas antes nadaba en el Atlántico, donde el comensal se siente la persona más afortunada del planeta.

No busquen un japonés al uso, es mejor hacer las maletas para marcharse de viaje a ese lugar donde residen los sueños, déjense llevar y siéntanse, después de mucho tiempo, de nuevo en el cielo.

Yugo The Bunker

Tel.: 91 444 90 34

C/ San Blas,4. Madrid