VELOCIDAD Y PRECISIÓN FUTURISTA

El laboratorio de innovación suizo Rinspeed y Carl F. Bucherer han unido esfuerzos para crear un concepto futurista de movilidad y precisión. Rinspeed ha mostrado un nuevo prototipo de auto, el Budii, que se ha presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra 2015. El coche es un avance en la comodidad de los viajes sin conductor. Por su parte, la casa relojera suiza ha apoyado el proyecto dirigido por Frank M. Rinderknecht, amigo de la marca, con un exclusivo sistema de cuerda de última generación.

Frank M. Rinderknecht y su equipo llevan más de 35 años creando conceptos futuristas. La compañía suiza está cambiando el mundo de la movilidad con ideas visionarias, vehículos anfibios y el uso de materiales y sistemas de conducción sostenibles. El año pasado precisamente Rinspeed llamó la atención con su XchangE, un prototipo diseñado para hacer posibles los desplazamientos sin conductor. Ahora ha dado un paso más con el Budii, este nuevo vehículo tiene piloto automático, pero también se adapta a las costumbres y preferencias del conductor.

El vehículo que aprende

El prototipo está equipado con un hardware y software que el Budii utiliza para recopilar, procesar y almacenar información de su entorno. El vehículo no confía solo en su experiencia sino que observa el comportamiento de los demás en ruta y tiene en cuenta lo que va a suceder. Esto garantiza mayor seguridad en el tráfico de la ciudad y menos accidentes. La aportación de Carl F. Bucherer al coche se ve en el interior. El volante va montado en un brazo robótico sensible que puede colocarse en el centro cuando sea necesario. El chofer sabrá apreciar otro avance tecnológico: el Manero PowerReserve construido por Carl F. Bucherer va montado en el volante. Este sofisticado reloj de gran funcionalidad combina la pantalla de reserva de marcha integrada con un movimiento CFB A1011 de precisión, lo que le convierte en el complemento perfecto para este prototipo innovador. El estado de la reserva de marcha se controla por video para garantizar que el reloj automático nunca se quede sin energía. Cuando la pantalla pasa al rojo, el brazo robótico del volante se activa para dar cuerda al reloj y recargar la reserva de marcha. Budii se asegura de que el conductor llegue siempre puntual.