VACHERON CONSTANTIN PRESENTA EL RELOJ MÁS COMPLICADO DEL MUNDO

Ha nacido una estrella en el mundo de la alta relojería, Vacheron Constantin Ref. 57260. Un reloj de bolsillo que se posiciona en la cúspide del Olimpo relojero y que deja claro que todavía hay mucho terreno por explorar y experimentar en el universo de la relojería mecánica. Vacheron Constantin es el autor de la proeza relojera. Y esta pieza horaria viene a coronar su savoir faire y a celebrar por todo lo alto y con toda razón su 260 aniversario. Es un reloj nacido por el impulso de un coleccionista privado y la pasión del equipo de maestros relojeros del Atelier Cabinotier de VC. Es una pieza única con un pie en la tradición y mucha visión al futuro. También es la oportunidad para Vacheron de adentrarse en las entrañas mecánicas para renacer con nuevos retos técnicos conseguidos que seguro aplicará a nuevos relojes.

Vacheron Constantin Ref. 57260, el reloj más complicado del mundo, ha tardado ocho años de desarrollo e investigación. Desde el origen de esta aventura propiciada por el actual CEO, Juan Carlos Torres, el objetivo estaba claro: desarrollar el reloj más complejo de la historia de Vacheron Constantin superando el Tour de L´Îlle del 250 aniversario (16 complicaciones) y coronar un nuevo pináculo de excelencia en la historia de la relojería más allá del récord del Calibre 89 (33 complicaciones) de Patek Philippe.

El reloj, que ha sido elaborado bajo el nombre en código interno de ‘Tivoli Project’, pero que oficialmente se denomina Grand Oeuvre. Este reto mayúsculo ha sido creado totalmente dentro de la manufactura de Vacheron Constantin por tres de sus mejores relojeros. Como todas las piezas excepcionales de su Atelier Cabinotiers (la sastrería de encargo de la manufactura) no saldrá a la venta porque fue concebida para satisfacer el gusto de un cliente que paga gran parte del proyecto por adelantado y que puede seguir paso a paso los progresos de gestación por un circuito cerrado por internet si lo desea.

Vacheron Constantin Reference 57260 tiene 57 complicaciones, 24 más que la segunda pieza más complicada del mundo. Algunas de ellas incluso son nuevas para la propia manufactura, como el  doble cronógrafo rattrapante retrógrado. Incluye funciones nunca antes vistas en una pieza de alta relojería como indicaciones astronómicas con calendario hebreo perpetuo.

El calendario perpetuo hebreo funciona según el principio del ciclo metónico de 19 años porque 19 años es casi exactamente un múltiplo del año solar y el mes lunar. En este reloj, el ciclo metónico (también llamado número de oro) se muestra en unas esferas concéntricas a las 3 horas. La fecha sagrada de Yom Kippur indicada en el calendario gregoriano cada año, está representada por una aguja retrógrada situada en la esfera a las 6 horas, que vuelve a su punto de partida cada 19 años, momento en que el que se pasa a otro ciclo metónico.

El reloj incorpora otras características únicas como un Carillon Westminster de cinco gongs de acero golpeados por martillos separados, indicador de selección de Grand Sonnerie (GS), Petite Sonnerie (PS), repetición de minutos y un nueva función inédita de modo silencio durante el tiempo de noche (NIGHT) para la sonería ‘en passant’ (CHI) que permite silenciar automáticamente el sonido del reloj entre las 10 pm y las 8 am, o las horas que el usuario decida según su periodo de descanso, entre otras decenas de complicaciones mostradas en dos carátulas separadas.

Además, con esta máquina horaria potentísima, Vacheron Constantin retoma el pulso que mantuvo en el primer tercio del siglo XX en una eterna rivalidad con Patek Philippe, para suerte de los aficionados, para crear el más sublime guardatiempo de funcionalidad supercomplicada de todos los tiempos.

Entonces fue el potentado norteamericano Henry Graves el que puso a las dos grandes damas de Ginebra con encargos sucesivos a desafiar sus propios límites, y ahora es un cliente desconocido –uno de los más importantes coleccionistas de relojes en el mundo– el que ha solicitado una pieza única, inédita, a la casa de la Cruz de Malta que acaba de ser desvelada durante los festejos del 260 aniversario, justo el mismo día de la fundación de la firma, el 17 de septiembre. Una pieza que ya es real.