ULYSSE NARDIN ATRACA UN YATE EN TU MUÑECA

Los lanzamientos de Ulysse Nardin en Baselworld son destacables, inspirados en el movimiento del océano, la eterna musa de la firma relojera. Y su estrella más rutilante este año es Grand Deck Marine Tourbillon, un yate en la muñeca. Late con un movimiento calibre UN-630 con tourbillon volante de 60 segundos.

Este sistema patentado se sustenta en una fibra de alta tecnología extremadamente resistente, pero más delgada que el cabello de una persona. En términos navegantes, es como un mástil que cuelga desde las 12 h, que irá de izquierda a derecha gracias a un movimiento desarrollado por Christophe Claret con la colaboración del equipo de Ulysse Nardin.

La pieza se inspira en las embarcaciones náuticas, por lo que su carátula reinventa los códigos relojeros con una esfera que recrea una cubierta de barco hecha de madera real. Este trabajo de marquetería a mano se completa con más guiños al mar. Desde la parte superior se sostienen nanocables ultra potentes para indicar los minutos, mientras que las horas se muestran en dos discos concéntricos.

El dispositivo patentado, que está regulado por un segundo barrilete, también incorpora un tourbillon majestuoso. En este reloj, la visualización de los minutos retrógrados se hace a través de una pluma.

El nuevo modelo incorpora los elementos de la cubierta de un barco para visualizar el tiempo de una manera creativa y original. La manecilla de los minutos se sustituye por un  larguero horizontal. Trabajando como el cable de la driza que se utiliza para izar las velas de un barco, un cable tira del brazo a través de un arco graduado. El larguero en la parte superior se mueve una vez cada hora y su velocidad está regulada por un mecanismo retrógrado diseñado para tal fin. El salto fascinante tarda de 3 a 4 segundos y se puede ver a través del fondo de la caja.

Los nanocables miden solamente 0,0357 mm de diámetro y son capaces de resistir la tracción de 1,41 kg sin estirarse. El nanocable está hecho de fibra Dyneema® polietileno, un material que se utiliza en el aparejo de la nave y es muchas veces más fuerte que el acero. Por primera vez en la relojería, el sistema de transmisión se hace a través de un tensor: dos cadenas son visibles, y una tercera cadena sujeta el tensor.

El sistema patentado, que es visible en la esfera, es exclusivo de Ulysse Nardin. Trabajando como los tornos que iza las velas en cubierta, cuatro ‘poleas’ utilizan un engranaje de accionamiento, un resorte de tensión en espiral y dos pasadores de cierre. La hora saltante es impulsado por dos grandes discos concéntricos que giran en tiempo real, y se muestra a través de una doble abertura.