NORMAN VILALTA, EL ESCULTOR DE PASOS

Tomó la decisión de convertirse en zapatero en un segundo. Un segundo clave que cambió su vida de abogado en un bufete en Buenos Aires por una, donde la belleza y la artesanía serían los dos grandes pilares. Aprendió a esculpir las hormas de sus zapatos en Florencia, como no podría ser de otro modo. Años más tarde abriría su atelier en Barcelona. En la actualidad sus creaciones se cotizan a más de 3.000 euros. No está mal, nada mal.

Perfeccionista y minucioso, Vilalta se entrega en cuerpo y alma en cada creación: “Cuando empiezo un proyecto con un cliente, la parte que más me gusta, la más importante es capturar su estilo y luego transformarlo en una forma que da paso a un zapato que lo exprese todo. Ese es mi servicio a medida. Capto la esencia y le doy forma. Ser artesano es, por un lado, dominar la técnica y por el otro lado el amor con que aplicas esa técnica”.

Norman Vilalta crea zapatos de autor, y aunque es con sus creaciones a medida donde se enfrenta al gran reto, aplica los mismos conceptos y espíritu a su colección Prêt-à-porter. Yo si fuera hombre los tendría en mi wish list…

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