EL ARTE DE LA SASTRERÍA EN LA MUÑECA

Vacheron Constantin celebra el arte del sartorialism en una nueva línea masculina extremadamente elegante que, además, lleva el Sello de Ginebra. Gracias a su dominio de técnicas decorativas tradicionales, la manufactura da su propio toque único al clóset masculino clásico. Guilloché y técnicas de esmaltado ofrecen una inmersión en los ricos tesoros del arte de la sastrería. En la fusión exacta del estilo y la experiencia técnica, la colección Métiers d’Art Élégance Sartoriale prepara el escenario para el arte de vestir. Así, Vacheron Constantin reproduce en las esferas un abanico de colores y texturas de los tejidos masculinos más exquisitos. Una decoración guilloché a mano reproduce motivos de telas y estampados clásicos que ocupan un espacio de la carátula en forma de media luna. El patrón está recubierto con esmalte traslúcido Grand Feu en varios colores. Las horas y los minutos se muestran en un disco secundario de madreperla, en un guiño a los botones de la camisa.

En el centro, un patrón creado usando una máquina especial atrae la mirada. El broche de oro es el calibre 1400, un movimiento de cuerda manual desarrollado y producido in house, y que hace muy poderosos los cinco modelos que componen esta nueva línea.

Desde 1755, las creaciones relojeras de la maison dan testimonio de una incesante búsqueda de elegancia estética. En su campo, los sastres también se dedican a crear los mismos detalles y excelencia para conseguir un estilo conocido como sartorialism. Hoy, los hombres afirman su individualidad, espíritu libre y su carisma a través de su forma de vestir con prendas de corte impecable.

El Métiers d’Art Élégance Sartoriale  es una colección de cinco modelos con distintos patrones que imitan textiles lujosos. El estampado Príncipe de Gales se convierte en un guilloché con cuadros superpuestos conectados por rayas verticales y horizontales, realzados por un esmalte translúcido de color rojo frambuesa. El motivo de espiga crea un efecto sutilmente ordenado y sofisticado, acentuado por un esmalte en tonos de lavanda y sus diversos motivos en zigzag.

La regularidad y la geometría del patrón de cuadros windowpane destaca por un esmalte de color gris cálido. El patrón de líneas delgadas verticales del estampado de raya diplomática se expresa sobre un color lino suave. Por último, el motivo de tartán o de cuadros escoceses con sus rayas horizontales y verticales que se entrecruzan y se recubren con un azul cielo.

El guillocheur ha recreado a mano la estructura de los tejidos, empleando una técnica que hasta ahora no se había utilizado en el ámbito de la relojería: reproducir el diseño de una delicada moldura ovalada alrededor de la esfera, como si fuera un dobladillo. Grabar estos finos surcos en las delgadas láminas de oro requirió de muchas horas de trabajo manual: un trabajo de precisión milimétrica para resaltar los efectos de luz y relieve.

Trabajando dentro de las limitaciones impuestas por la complejidad de los motivos guilloché y la naturaleza impredecible de esmalte, el artesano ha buscado el tono exacto, teniendo cuidado de mantener una apariencia transparente, brillante y uniforme. El esmalte Gran Feu fue elegido a pesar de sus muchas dificultades. Esta técnica combinada con el uso de esmaltes translúcidos es capaz de intensificar el motivo guilloché para dar así al patrón un efecto sorprendentemente realista.