DESDE LUCERNA CON AMOR

Un espacio transparente donde el savoir faire relojero va más allá de las finanzas. Tras la inauguración de la House of Chronoswiss, Oliver Ebstein reflexiona sobre la dirección de la firma y su futuro.

Somos los productores oficiales de relojes en Lucerna. Somos pequeños, somos exclusivos y producimos 5.000 relojes al año. ¿Por qué no hacemos esto accesible a los visitantes? Si quieres, puedes venir y entrar, es gratis. Tenemos a los relojeros detrás de las ventanas y puedes ver lo que están haciendo. Los turistas asiáticos nos ayudaron a tener la idea de abrirlo al publico. Hay mucha gente a la que mostrar nuestra casa.

La marca Chronoswiss fue fundada en Suiza por el señor Gerd R. Lang y su esposa suiza, la señora Lang. Mucha gente no lo sabe. Las oficinas principales se pusieron en Múnich y para mucha gente se convirtió en una marca suizo-alemana. Pero aún hoy somos una de las únicas marcas que usa 99% de todos sus componentes hechos en Suiza. En los últimos 10 años han existido dos oficinas en Suiza para hacer las adquisiciones y la parte de ensamblaje. Y luego ha estado la oficina grande en Alemania responsable de la logística del mercado europeo, aduana…

Heredar toda la historia que significa Chronoswiss nos lo ha hecho fácil. No todas las marcas tienen una historia genuina y un producto maravilloso.

Se dieron muchos cambios internos cuando mi esposa y yo compramos la empresa, pero si ves los relojes, se han mantenido iguales. Todos estaban preocupados de lo que le haríamos a los relojes, que si estábamos cambiando todo… Pero nosotros dijimos: “No, no, no”. Hicimos una pequeña evolución, no cambiamos casi nada. Mira la colección, ha mantenido el ADN de Chronoswiss.

Nuestro modelo de negocio es básicamente trabajar con el joyero. En Hong Kong y en Pekín, por ejemplo, tenemos boutiques con socios. El distribuidor local es socio de la boutique, así es como lo estamos haciendo. Tienes a muchas compañías haciendo boutiques de una sola marca, pero esto no es Chronoswiss.

Todo tiene que estar cerca de tus socios, éste es el caso de Suiza. He aprendido mucho en términos de tecnología, de patrocinios, con quién y cómo. Es un ambiente muy cambiante, particularmente ahora en la industria. Aprendí que se tiene gente increíblemente atenta y buena, y también lo opuesto. Creo que es importante la relación cercana de amistad con los socios.

Nosotros estamos para la gente, quiero conocer a mis clientes. Queremos asegurarnos de que estamos aún más cerca del consumidor final de lo que estábamos antes. El servicio después de la compra. Creo que todo esto es importante para una compañía familiar pequeña.

Hoy se habla mucho sobre emociones. Cuando tomo alguna decisión al comprar un reloj siempre tengo en cuenta el aspecto de la pieza.

Queremos ser consistentes en nuestra colección, queremos ser consistentes con nuestros socios, queremos ser consistentes en lo que comunicamos.

Estamos intentando invertir más en los medios sociales y digitales. Son algunos cambios que intentaremos aplicar y veremos cómo funcionan.

Crear piezas únicas, piezas icónicas. Pero es sobre todo servicio. En la industria mucha gente se olvida de esto. Compras un reloj por diez mil euros, y al final esperas un año para tenerlo.

Incrementar la producción es importante, fabricar diez mil piezas sería un número muy bueno en los siguientes dos años. Tenemos que producir más, pero tenemos que hacerlo de una manera orgánica.

Hoy en día el mercado del lujo es el mercado que más crece. Esto ha sido parte de mi decisión para realizar esta inversión en la industria de relojes. Primero analizas si te gusta el producto, luego si es una buena inversión.

Mi sensación es que sí hemos tomado las decisiones correctas en la mercadotecnia, en la distribución, en las colecciones, etc. Toman tiempo estos resultados. Sólo hemos estado en este mercado por dos años y ya hemos cambiado muchas cosas. Se irá viendo con los años.

Mi esposa y yo somos activos en el negocio y pensamos en la siguiente generación. Nosotros invertimos en un negocio familiar, estamos mirando hacia delante, a los próximos 10 años para obtener lo que queremos.