BENTLEY BENTAYGA, UN COCHE DE SANGRE AZUL

La reina Isabel II de Inglaterra será la primera en tener un Bentley Bentayga, el 4X4 más rápido y lujoso del mundo. Este auto formará parte de su flota de coches entre los que también hay una limusina Bentley hecha a medida en 2002. Así lo ha confirmado el CEO de la prestigiosa firma británica, Wolfgang Durheimer. La monarca será la primera en recibir el encargo, pero ya se ha agotado la lista de pedidos para este año. Los compradores recibirán sus lujosas camionetas a finales de 2015.

¿Por qué ha despertado tanto revuelo esta nueva entrega de Bentley? Razones sobran y estarán de acuerdo si siguen leyendo.

El coche cuenta con un motor W12 de doble compresor que le permite acelerar de 0 a 100 Km/h en 4.1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 301 km/h. Fabricado en Crewe (Reino Unido), su diseño exterior es elegante, con cuatro faros delanteros de tecnología LED. Además, un techo solar de vidrio panorámico ocupa casi el 60% de la superficie de la parte superior. El interior es un cúmulo de aciertos, con detalles de madera, metal y piel trabajados a mano. Destacan sus asientos delanteros ajustables en 22 posiciones (con masajeador y calefacción), Head Up Display, pantalla táctil de ocho pulgadas, Wi-Fi, 4G y un sistema de audio con 18 altavoces Naim. También existe la posibilidad de incorporar dos tablet Android de 10.2 pulgadas para los asientos traseros. En seguridad, las últimas tecnologías como el control crucero predictivo, reconocimiento de señales de tráfico, cámaras, GPS, sistema de mantenimiento de carril y control de descenso de pendientes.

Uno de los detalles más sorprendentes es la elección del reloj para el auto. Breitling Mulliner Tourbillon pone el listón muy alto para quienes saben que la fusión de alta relojería y autos lujosos es más que genética. Lo impactante es que el precio del Bentley Bentayga no es muy superior al del Mulliner Tourbillon. El reloj cuesta 200,000 y el Bentley entre los 280.000 € y los 312.000€, según acabados. Claro, el reloj va aparte. El guardatiempo es automático y se inspira en uno de pulsera encargado por Bentley a Breitling, una edición limitada que se vendió por 150.000 €. Su caja es de oro y la esfera lleva 8 diamantes.

El toque excéntrico lo pone Mulliner, el atelier de Bentley que se ocupa customizar los productos para el cliente. En este modelo, incorpora todo lo necesario para un picnic completo: nevera, elegante vajilla de porcelana, cubertería y cristalería de Linley personalizados y un habitáculo de almacenamiento para alimentos secos.

Y quien tenga duda sobre el desempeño de esta máquina rodante lujosa en los parajes más inhóspitos debe saber que el programa de desarrollo del Bentayga lo ha llevado desde la gravilla de Sudáfrica y las dunas de Dubai a los campos del condado de Cheshire en Inglaterra, y desde los -30 °C del gélido Cabo Norte a los abrasadores 50 °C del desierto.